sábado, julio 01, 2006

9:23

Si tan solo dejase de atormentarme la soledad carnal. El espíritu, ese siempre va a estar solo, y no duele nada. O está lleno de todo. Pero la carne - los oídos que necesitan oir una voz, la voz que necesita ser escuchada -, esa duele, caray que duele. Hablo mucho sola últimamente. Y evito hacerlo escribiendo, porque me asusta oirme a mí misma. Si tan solo alguien escuchase mis ruegos, por favor, que deje de atormentarme esta soledad. Que deje de sentirme así, que termino hablando sola, e imaginando demasiado. Que simplemente pueda enfocar la luz del faro de mi isla, hacia el todo y no hacia alguien que no existe o hacia eso que no está. Hoy salí de la isla después de dos días, y al ver la vida allá afuera, me deslumbro más; y me dejo llevar por el remolino en el que permanezco silente. Y veo todo eso que no tengo. O todo lo que podría tener. No pienso en nadie, pero pienso en algo. Anoche me acosté susurrando: “el amor, el amor” y desperté, susurrando lo mismo.
(escrito en papel, hace algunos meses. Recicable sensación, como el papel)

4 Comments:

Blogger Rain (Virginia M.T.) said...

Aire, pluuuuf brisa para ti y canciones sublimes. Luego alguna canción ligera, de esas que se bailan para reírse. Algo así.


Lo reciclable: ya lo veo...
ya lo vi

ay, es algo turbulento.

A veces.

2:14 p. m.  
Blogger vdg said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

3:37 a. m.  
Blogger vdg said...

el cuerpo y el espíritu atados... uno tratando de mantenerse al ras del suelo, mientras el otro intentando elevarse... así de divididos y contradictorios andamos...

un abrazo creta

3:38 a. m.  
Blogger Darío Zetune said...

Querida Creta:

TE comprendo perfectamente. Hace meses yo estaba así. Es horrible la soledad. Eso de sentirse solo. Además es algo tan carnal como lo dices.

Un autor caro para mi, Luigi Giussani, decía que la soledad es cuando uno no encuentra el sentido de las cosas. Las personas no la tienen. Pero también se puede sentir solo cuando uno no encuentra a alguien con quién hablar. Nos la pasamos buscando y parece que no hay oídos atentos para una palabra nuestra.

Como me gusta lo que escribes, y como no quiero dejar de tener un diálogo (al menos por internet, qué caray) contigo, te pondré en mis links. Será un gusto pasar por este bello lugar de la blogósfera.

Un abrazo desde Ciudad de México.

8:30 p. m.  

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